Reseña: Me llamo Lucy Barton

Una historia con muy buena crítica que decepciona

Sinopsis
En una habitación de hospital en pleno centro de Manhattan, delante del iluminado edifi cio Chrysler, cuyo perfil se recorta al otro lado de la ventana, dos mujeres hablan sin descanso durante cinco días y cinco noches. Hace muchos años que no se ven, pero el flujo de su conversación parece capaz de detener el tiempo y silenciar el ruido ensordecedor de todo lo que no se dice. En esa habitación de hospital, durante cinco días y cinco noches, las dos mujeres son en realidad algo muy antiguo, peligroso e intenso: una madre y una hija que recuerdan lo mucho que se aman.
Opinión personal
A sus cuarenta y tantos años Lucy cae enferma y tiene que estar hospitalizada  unas cuantas semanas. Durante todo ese tiempo apenas recibe visitas. Su marido no va a verla porque odia los hospitales y a sus hijas sólo las verá en una ocasión en que una vecina accede a llevarlas. Sin previo aviso su madre se presenta en el hospital y se queda con ella cinco días en los que apenas dormirá y dedicará las horas a hablar con una hija a la que hace mucho tiempo que no trata.
Las historias se suceden en boca de la madre y de la hija alternativamente. Hablan de sus vidas y de las vidas de algunos de sus vecinos, dejando entrever las carencias de todo tipo que ha habido en su familia y sus vidas.
Las historias se suceden saltando del pasado al futuro para volver al presente de nuevo. Me parecieron bastante inconexas y sin sentido.  Muchas de ellas no son ni siquiera historias, sino una mezcla de sentimientos contados por los personajes. Abusa de las repeticiones dentro de un mismo párrafo, como queriendo enfatizar ideas que ya  quedaron claras la primera vez.
 Al terminar la lectura la sensación que queda es de que no ha pasado gran cosa.
Cada vez que cogía el libro para continuar su lectura me topaba con la frase de la portada: "De la autora Premio  Pulitzer" y no podía evitar pensar: "Espero que se lo dieran por algo mejor que esto".

 Sobre la autora
Elizabeth Strout es una escritora americana que cursó estudios de abogacía en la Universidad de Oxford, antes de completar su formación en Gerontología en la Universidad de Siracusa. 
Compaginó su carrera profesional con la escritura de cuentos y relatos que se publicaron en varias revistas literarias de prestigio.
Su primera novela, Amy e Isabelle, fue nominada al Premio Orange y el Faulkne. Posteriormente fue adaptada como película televisiva. Trabajó también como profesora de escritura creativa en varias universidades.

En 2009 consiguió un gran éxtito con su novela Olive Kitteridge,  que fue galardonada con el Premio Pulitzer de Ficción, uno de los más importantes que se otorgan en los Estados Unidos. Ha sido traducida a más de cinco idiomas y recibió una adaptación televisiva en formato de miniserie.